Los relatos, crónicas y textos que exploran el caló y la jerga mexicana tienen un segundo aire en este espacio. Bienvenidos a MexiHabla | El habla de la Calle. Tras un recorrido con otros nombres, el blog está ahora en una nueva casa, pero conserva la esencia con la que nació en Blogger con el nombre de chilpancigadasychilangadas.blogspot.com : rescatar y difundir el lenguaje popular, ese que hablamos en el barrio, no importa si es del Defe o de acá de Chilpancingo o de otros lares de Guerrero o del hermano estado de Oaxaca, donde en un pueblito llamado El Zapote aprendí la jerga costeña. Y la fui haciendo mía, a mi paso por Tlacamama y Pinotena Nacional.
Y con ese bagaje semántico costeño llegué a la populosa capital de México, que antaño llamábamos el Distrito Federal o el Defe.
A la postre, esa mezcla del lenguaje chilango y costeño, junto con mis conocimientos lingüísticos, periodísticos y de historia, hicieron renacer en mi la inquietud por rescatar esas costumbres y lenguajes muy mío, muy de mi gente chilanga, chilpancingueña y oaxaqueña. Y aquí estamos para reivindicar la vida cotidiana y esos vocablos y frases vivas que conviven en las pláticas de la sociedad.
Nueva etapa: El español de México para el mundo
En esta nueva etapa de MexiHabla, mi enfoque se expande. Sin abandonar la narrativa de crónicas, aporto mi experiencia como experto en el idioma español para analizar las frases y palabras que definen la cultura de México, pero sobre todo la cultura del barrio. Aquellas expresiones que, aunque cotidianas para nosotros, representan verdaderos dolores de cabeza para los extranjeros que buscan entender nuestro hablar real.
No faltará el análisis del doble sentido y el albur, pilares del ingenio popular que enriquecen nuestro vocabulario y nos otorgan esa identidad única en el mundo hispanohablante.
De Chilangolandia a Chilpo: El origen
De Chilangolandia (nómbrese el DF, el Defectuoso o el Distrito Federal) llegué a Chilpo (Chilpancingo) hace más de 20 años. Hoy me siento de aquí y de allá; mis pasos chirundos infantiles parecen andar aún en las veredas polvorientas de pueblos de Oaxaca; y mis andanzas juveniles aún parecen trotar en las calles polvorientas o lodosas de mi querida Neza, mientras mi presente parece echar raíces en Guerrero.
Estas realidades son ricas en anécdotas que aquí comparto. Los contrastes son los que mandan:
- Chilangadas: Sucesos con el sello inconfundible de la "urbe de hierro".
- Chilpancingadas: Hechos marcados por el proceder particular de la gente de Chilpo.
En ocasiones, ambos términos servirán como eufemismos de chingaderas, aludiendo a esas acciones que traspasan los límites de la tolerancia o el famoso agandalle mexicano.
Un espacio abierto a la colaboración
No pretendo ser el único autor de estas líneas. MexiHabla busca ser un foro abierto para quienes tengan algo que contar sobre la ciudad chilanga, Chilpancingo o Oaxaca o sus alrededores. Si tienes una historia que merezca ser rescatada del olvido, este espacio te espera.
Sobre el Autor: Javier Torres Aguilar
Profesor de gramática, redacción y español para extranjeros. Creador de Mexi, un espacio dedicado a la crónica cultural y el análisis de la jerga mexicana desde la perspectiva de un chilango en provincia.
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