Si te han dicho naco o has oído esa palabra en México, es natural que te preguntes qué hay detrás de este término. Más allá de una simple ofensa, nos encontramos ante un vocablo con una profunda carga histórica, sociológica y cultural que define, en gran medida, las tensiones de nuestra identidad popular.
¿Qué significa "Naco" en México? Origen y evolución
En el uso cotidiano, la palabra alude a una persona que, por querer parecer elegante o sofisticada, cae en el ridículo debido a su vestimenta, sus modales o los accesorios que usa. Sin embargo, la definición de lo que es "naco" nunca es neutral: siempre se hace desde la óptica de un "otro" que se asume superior.
Son los miembros de ciertas clases sociales de corte letrado o privilegiado (o quienes aspiran a pertenecer a ellas) quienes suelen acuñar y aplicar el calificativo para señalar a quien consideran con poca educación, modales cuestionables o un atuendo de mal gusto.
Para entender a fondo la evolución de este estigma y saber a quiénes se les suele etiquetar históricamente como nacos mexicanos, te invitamos a leer nuestro artículo sociológico.Mitos y teorías sobre la raíz del término
Contrario a lo que muchos piensan, su etimología sigue estando en disputa. Existen explicaciones populares que vinculan el término con raíces indígenas, sugiriendo que proviene de la palabra totonaco (un pueblo originario de Veracruz) o que es una deformación de chinaco (los guerreros liberales de origen popular durante el siglo XIX). Otras versiones apuntan a que nació en los internados prehispánicos o las zonas rurales, pero la realidad es que el uso moderno se consolidó con fuerza en la segunda mitad del siglo XX como un mecanismo de exclusión social.
Íconos de la cultura popular y el estigma social
El comportamiento o la estética etiquetados bajo este concepto abarcan varias esferas cotidianas, desde los modales (como sonar los labios de forma ruidosa al comer) hasta la vestimenta y la combinación de colores chillantes o llamativos. A lo largo del tiempo, los medios y la misma sociedad han construido prototipos muy claros de este fenómeno:
- Rigo Tovar: El desaparecido e icónico cantante mexicano —famoso por su brinquito en el escenario al ritmo de "Mi Matamoros querido"— con sus infaltables lentes oscuros (usados incluso de noche) y su cabellera larga, representó para las clases altas el prototipo de lo naco, aun cuando movilizaba a millones de personas.
- La India María: La caracterización y combinación de colores muy vivos y fuertes en la indumentaria de este famoso personaje cinematográfico se asociaron en el imaginario colectivo como sinónimo de "lo naco" o "la naquiza".
El cine de ficheras, la música del barrio y las diversiones
La llamada "alta cultura" en México —históricamente educada en universidades y colegios particulares— acuñó la etiqueta de naco para descalificar los consumos culturales de los barrios más populares de la Ciudad de México y de la periferia urbana. Esto se hace visible en tres sectores:
El cine popular y los albures
Se suele catalogar de "gusto naco" el consumo de películas del cine de ficheras o de comedia popular donde los albures se cruzan casi en cada escena. En estas filmaciones, los actores representan a albañiles, cargadores, rateras, policías y un sinfín de personajes arrancados de los estratos sociales más bajos de la nación. Cuentan con títulos de doble sentido que aluden directamente al sexo, como "Esta noche cena pancho" o "Se me hizo agua la canoa", mostrando un lenguaje florido y real.
La cumbia, la salsa y los ritmos urbanos
Otro estigma recurrente está ligado a la música. Durante décadas se ha considerado, desde una perspectiva clasista, que el gusto por las cumbias, los sonideros y las salsas es propio de los sectores obreros y las trabajadoras domésticas, despojándolos de su valor como identidad rítmica de la urbe.
Las tocadas de calle y los salones de baile
Los centros de diversión popular han sido históricamente etiquetados. En la Ciudad de México y municipios colindantes como Neza, Ecatepec o Chimalhuacán, es costumbre divertirse en las "tocadas": bailes masivos organizados en plena calle donde la juventud se apropia del espacio público. De igual forma, salones icónicos orientados a las clases trabajadoras, como el desaparecido Dancing Club de la colonia Portales, quedaron registrados en el imaginario como los templos de reunión de la naquiza.
"Naco es chido": La reivindicación popular
A pesar del desprecio original que viaja desde las clases ilustradas a través de los medios masivos, los diccionarios terminaron por recoger el vocablo manteniendo ese matiz de descalificación hacia lo popular. No obstante, con los años también surgió un movimiento de contraataque cultural (abanderado por bandas como Botellita de Jérez y su célebre lema "Naco es chido"), demostrando que el barrio no solo resiste, sino que se enorgullece de su estética y de su lenguaje.
Reflexiones finales: La eterna discordia de clases
Al igual que ocurre con este concept en México, muchos vocablos ligados a lo popular en toda América Latina están acuñados desde la óptica de quienes poseen el poder de difusión. Lo naco, en el fondo, equivale a lo popular. Es la eterna discordia entre la clase alta y la baja la que saca a flote el término, demostrando que la lengua es también un campo de batalla social.
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