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Fresas vs nacos, las causas del odio (actualizado 2026)

Fresas vs nacos

Fresas vs nacos es algo que recuerdo desde mis años estudiantiles en la Secundaria 22 del defe, esa que está a un lado del Palacio de los Deportes.

A mi mente viene una pelea que tuve con otro estudiante, solo porque me dijo naco. Ja, él no se veía fresa sino más naco que yo. 

No me aguanté el coraje y el dí un puntapié. Su cara, ceniza, por el coraje. "A la salida", me dijo.

Y sí, a la salida de clases, ya una bola de estudiantes esperaban, ahí cerca de la Clínica del IMSS. Allí eran los encuentros. Allí eran los trompones. Y allí se dio. Me dio de golpes y yo a él.

Ja una pelea solo porque te dijeron naco, no la chifles. Pero sí, solo por insultarme con esa calificativo, además, como ya dije, él no era un fresa, sino un naco, más naco que yo. 

 Ja, él era moreno, y yo, güero.


Fresas vs nacos en la escuela


Y bueno, ¿yo era fresa o naco?

Supongo que yo y mis amigos, que eran pocos, como 4 o 5, no nos considerábamos nacos. ¿Fresas?, tampoco.

O sea, eramos un grupo sin etiqueta.

Nacos eran El Indio y El Chantes y...Su fisonomía indígena los arrinconaba a la etiqueta de nacos.

El Indio tenía cara ancha, semejante a la cabeza de los olmecas, pelos lacios, regordete. El Chantes por igual su piel morena y su cara de rasgos indigenas lo arrinconaba a la etiqueta de naco.

Fresa era Yara, la gran Yara de cabello encrespado y cuerpo de diosa. Hablaba como si trajera una papa caliente en la boca, así como hablan las y los fresas, esos que son ricos o se creen ricos; ja ahora se les llama fifis; o chairos, sin son pobretones, este últimos vendría a ser el equivalente de naco.

Fresas era las chicas del grupo "D" de la Secun 22.

Las veías con sus ropa de marca, sus cabellos bien arreglados. Y hablaban como si la lengua les estorbara, lo clásico de las fresas.

Eso en la secundaria.

En la prepa y la Universidad, era palpable la animadversión entre fresas y nacos.

Los chicos y chicas fresas hacían sus grupitos, creyéndose muy inalcanzables, muy a la moda, muy adinerados.

Y los nacos, igual sus grupos cerrados, mirando con desconfianza a los fresas.

Por supuesto los nacos no se asumen como tales. El calificativo viene de los otros, los que se creen fresas.

En cambio, los fresas si asumen como tales, como muy pudientes, como muy nice, aunque varios que se asumen como fresas no lo sean.

Pero eso sí, los fresas al tildar de nacos a los otros, con ese calificativo los están sumiendo en la esfera de los que tienen mal gusto, de los que al querer parecer elegantes se ven ridículos. 

Y aquí me viene a la mente la imagen del cantante mexicano Rigo Tovar. Es el prototipo naco. Sus lentes negros mientras baila de brinquitos en el escenario, reflejan la exageración de la naquez, del mal gusto, que se acentúa con su cabellera larga.

Y las gatas (o sea las trabajadoras domésticas), lo asumen como ídolo. Y los cargadores de la Merced, los albañiles y otros trabajadores provenientes de los barrios, lo imitan. Allí los veías, con sus largas cabelleras y sus lentes negros en las noches. Era la naquez exacerbada.

En los 80, los fresas tienen su identificación con el grupo Menudo y Timbiriche, jovencitos cuyos movimientos tienden a la homosexualidad, pero aun así, las chicas fresas los asumen como príncipes azules, como la imagen de su futuro compañero de intimidad.

En tanto, los nacos califican de fresas a quienes se visten muy a la moda, hablan como si tuvieran una papa caliente en la boca y detestan lo autóctono.

De hecho quienes se asumen como diferentes a los nacos; quienes se asumen muy nice, otra manera de decir fresas, prefieren lo extranjero a lo nacional. 

Prefieren los fresas ir a comer a los restaurantes, y no a los tacos de la esquina, ay, no mana, eso es para nacos.


A fin de cuentas, fresas vs nacos es una extensión exacerbada de las clases sociales. Los fresas representan o intentan representar a los que tienen el varo, el dinero, pues. Los nacos simbolizan los estratos más bajos, donde reina el mal gusto, la peladez.


Fresas vs nacos, las causas del odio

Fresas contra nacos. Unos a otros se detestan. Son grupos extremos. Los nacos no quieren a los fresas, porque en el fondo sienten odio por lo que no tienen, y los poseen los fresas.

Los fresas sienten animadversión hacia los nacos, porque les duele reconocer que podrían caer en la naquez, en la jodidez. La actitud de los nacos, es como un recordatorio de lo que podrían ser o lo que fueron, porque en realidad muchos de quienes se consideran fresas provienen de la naquez, por eso la forma de hablar acentuada como si la papa caliente en la boca les amensara la lengua.

Les da miedo a los fresas, ya sean hombres o mujeres, caer en la naquez porque volverían a sus orígenes que niegan con sus actitudes de fresas.

Hay otros fresas que nacieron en cunas fresas. Son quienes estudian en escuelas carísimas, en las que los nacos ni en sueños van. Estos fresas, desconocen lo que es viajar en Metro, y si alguna vez abordan este medio de transporte es para ver qué se siente ser pobre o naco.

En el cine y la televisión, lo naco está representado por las películas de albures y cabarets. Sus exponentes: La India María y Alfonso Zayas, entre otros. Luis de Alba, El Pirruris, simboliza el otro extremo, lo fresa.

A poco no recuerdan a El Pirruris, quien representa a un niño bien de la rica Universidad Iberoamericana, tildando de naco a todo mundo.

Fresas y nacos son los extremos irreconciliables. Son como el agua y el aceite. A veces se juntan, pero no se mezclan.

Comentarios

  1. yo estudie en playas de tijuana toda la secu y la prepa... todos eran fresas y yo era el naco mas naco... aun asi me ligue a la abanderada de la escolta en la secu y a la señorita cbtis 146.... amo ser naco y estoy muuy orgulloso de ello,,, ah.. me consideraban naco por ser del df

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