En una mañana fría, mis pies de adolescente, enfundados en zapatos gastados, pisaron el suelo húmedo del mercado de la Raúl Romero de Neza, al tiempo que el olor a cilantro y otras hierbas se metía en mi olfato; el frío lo sentía más filoso, quizá por el calor seco que había dejado atrás un día antes en mi terruño, ubicado en la Costa Chica.
Crónicas culturales y lingüísticas desde la perspectiva de un chilango viviendo en provincia. Lenguaje, jerga mexicana y reflexiones del autor, Javier Torres Aguilar, profesor de gramática y español ELE