En mis textos anteriores les he compartido lo que implica el "choque de trenes" lingüístico al mudarse entre regiones dentro de nuestro propio territorio. Pero hoy quiero poner sobre la mesa un fenómeno que observo cada vez más en las calles, los cafés y las aulas: el reto monumental de la adaptación cultural en México para quienes vienen de otros países a hacer de esta tierra su nuevo hogar. Como profesor de español, frecuentemente recibo a estudiantes extranjeros entusiasmados por la calidez mexicana. Sin embargo, siempre les aclaro algo desde la primera sesión: México es una madre generosa, pero también es una cultura con códigos históricos muy profundos. Mudarse aquí no es solo cambiar de coordenadas geográficas; exige un ejercicio absoluto de humildad y un sincero compromiso con el idioma de la tierra que te recibe. Eso les digo, sobre todo a aquellos que se creen que su nación es lo máximo.
Crónicas culturales y lingüísticas desde la perspectiva de un chilango viviendo en provincia. Lenguaje, jerga mexicana y reflexiones del autor, Javier Torres Aguilar, profesor de gramática y español ELE